domingo, 14 de noviembre de 2010

Comentario: "La soledad de los números primos" y Foto retrato.

Buenas.

*La soledad de los números primos*. Comentario.
Bueno pues después de leernos el libro "La soledad de los números primos", una novela de Paolo Giordano, pues hicimos un examen del mismo, y ahora pues toca un comentario sobre la novela.

La verdad es que leyendo esta novela, llegas a muchos rincones inhabitados de tu mente, te hace reflexionar realmente, como el mismo titulo dice... "la soledad de los números primos". Sí, solos es como estamos en este mundo, no hay nadie que tenga la misma mente que yo, o que sea igual que yo, en este caso como Alice o Mattia, pero a la vez que no hay nadie igual, nos damos cuenta que sin saberlo, todo el mundo oculta algo, tiene algún problema, o es infeliz por alguna cuestión que jamás cuenta y hace creer que es la persona más feliz del mundo.

Leyendo el libro se me vinieron a la mente 4 cosas: querer ser como los demás para ser popular, anorexia desde pequeña por ver que tus amigas "ligan" y tu no, la hipocresía que nos rodea constantemente y lo que te puede marcar un hecho como ser el culpable de una muerte familiar, siendo aún tan inocente y sin malas intenciones.

Empezaré siguiendo el orden de esta pauta:
Primeramente como bien he dicho, querer ser como los demás, a fin de cuentas, no tener personalidad. Esta chica de la historia, Alice, tenía su prototipo de chica, Viola, ya que era alguien popular, y todos querían estar con ella por lo mayor que parecía ser y todo lo que había vivido.
En mi opinión hay que ser mas autónomo, tener por lo menos un mínimo de personalidad y pasar de lo que piensen de uno mismo, gustando uno a sí mismo es suficiente. Aunque quizás el problema real sea la sociedad de hoy en día, que es extremadamente materialista, prefieren antes a una persona de buen ver y que sea cateto, antes que ha una persona normal y que al menos sepa que es lo que está diciendo. Y esto no crece en la familia, esto mismo lo dan los medios de comunicación, ellos son los culpables al poner ante la pantalla a una chica extremadamente guapa y exageradamente delgada antes que a una chica normal con una talla 42 o 46, y con esto enlazo, los medios de comunicación también son los culpables de que hoy en día, tanto hombres como mujeres sufran las terribles enfermedades que tienen que ver con la alimentación, ¿y esta es la educación que nos dan? pues sinceramente si esta sociedad en la que vivimos ya está distorsionada, no me gustaría pensar en la sociedad dentro de 50 años...
En este caso Alice acaba así también por que aún estando delgada, se quiere ver aún más, para ser como Viola, tener tantos seguidores como ella tenía, los cuales los había conseguido de manera hipócrita, inventando, fardando de lo que no tenia, poniendo en su boca las "hazañas" de su hermana mayor, simplemente aparentaba ser quien no era ni por asomo.
Y por último, y no por ello menos importante, el hecho de que Mattia dejase a su hermana, que era discapacitada mental, en aquel parque y desde entonces no volverla a ver, le marcó para toda la vida, la cosa mas insignificante hacía que se acordara de ella, y la verdad es que es un golpe duro que alguien se valla sin que el se diera cuenta, aunque no debió hacer aquello que hizo, de dejarla sola en el parque, pero realmente todo el mundo comete fallos, más o menos grabes, pero fallos.

Como última pincelada, un tema que antes o había nombrado, que supongo que ahora tanto no pasa, pero sigue pasando, el miedo a demostrar tu orientación sexual, en este caso la homosexualidad de Denis, que sin quererlo se había enamorado de Mattia, pero nunca fue capaz de decírselo por miedo a su reacción, que es lo que suele pasar en el momento que tu sexualidad no rige las normas de la religión. En fin, yo espero que esto algún día sea algo tan normal para la sociedad como un matrimonio de una mujer y un hombre. Hay que enamorarse de las personas, no del sexo de la otra persona...

Generalizando, realmente es una pedazo de historia, el hecho de que se contara paralela una a otra al principio parecía interesante, ya que yo al menos pensaba que no tenían nada que ver Mattia con Alice en ningún momento de la novela. ¿Su final? no me ha gustada, esperaba que fuera como normalmente todo acaba, un final feliz juntos ellos dos, pero en la vida real, no todo son finales felices, y no siempre se tiene lo que se quiere.

Para finalizar este comentario, quería dejar una canción que de la que me acordé leyendo este libro, y claro tienen que ver la canción con la película. Resumen la soledad.
http://www.youtube.com/watch?v=zgEHNnYVi6E

*Foto retrato*. Comentario.

Pues realmente no hay mucho que comentar con respecto a la foto de esta semana, ya que era por decirlo de algún modo, sencilla, un retrato.
-Un retrato es una pintura o efigie principalmente de una persona. También se entiende por retrato la descripción de la figura o carácter, o sea, de las cualidades físicas o morales de una persona. (Wikipedia)
Debíamos hacer una foto a alguien, y este alguien debía estar relajado, sin que mirase la cámara, y entretenido.
Vale, lo veía super fácil, llego a casa, y me dispuse a echarle una foto a mi hermana Irene... Ya no era tan fácil, mi hermana a salido a mi desgraciadamente y adora una cámara, tiene que posar sí o sí... y pues o salía haciendo la tonta, o no me gustaba como salía...



Y bueno, por cabezota, yo quería que la foto fuese de ella.
La mañana del sábado amaneció malita, sin ganas de nada, y ya que se llevó toda la mañana viendo la televisión en mi cama, y tal y como estaba no tenia muchas ganas de fiesta, pues aproveché. Y después de retocar dos de ellas, así quedaron:




Y para variar como siempre me pasa, no sabía que foto elegir, así que lo acabé debatiendo con mi madre como siempre, y entre las dos decidimos poner la mas amarilla, aunque me encantan las dos, más que nada por que hacerle a mi hermana una foto así es realmente muy difícil.

-Enlace de la foto:http://www.flickr.com/photos/carmengloriaastorga/5171176265/

Un beso, y hasta la próxima semana!

jueves, 11 de noviembre de 2010

Foto & Comentario del libro "La soledad de los números primos"

Y no sé exactamente por qué, pero hoy jueves 11 de noviembre, cuando son las 22:33 de la noche y teniendo dos exámenes mañana, he decido que es un buen momento para hacer el comentario de la semana, que viene cargadito...

Comentario del libro La soledad de los números primos:

Bueno, qué decir de este libro... es extraño, a la vez que real; es agobiante, a la vez que fascinante; y es para adolescentes, a la vez que para los no tan adolescentes, ¿o acaso mi abuelo de 89 años lo es? Realmente, es difícil calificar este libro con un adjetivo, porque (y voy a hablar en primera persona) me ha hecho sentir tantas cosas a la vez que cada vez que pasaba una página, era como adentrarte en un mundo nuevo, del que no sabes ni por un casual qué es lo que va a ocurrir. Lo único que era cierto en el libro era que cada vez que se acababa una parte en la que se hablaba de la historia de Mattia (el protogonista masculino), empezaba otra en la que se hablaba de la historia de Alice (la protagonista femenina). Pero no eran dos historias diferentes. Eran dos historias paralelas, donde por circunstancias favorables o adversas, estos personajes acaban conociéndose, y de qué manera...

Por una parte, ambos protagonistas sienten lo mismo y, por lo tanto, podría decirse que sus vidas son parecidas. Pero nada mas allá de esto, sus vidas son completamente distintas. Mattia, por un lado, es un niño inteligente (más de lo normal) que se siente avergonzado de tener una hermana que carece de todo lo que a él le sobra. Y bueno, es una postura lógica en un niño, ¿no? Cruelmente, sí. Y digo cruel porque el problema no es de aquellos que son retrasados mentales ni de sus hermanos avergonzados. La culpa es de la sociedad. Sociedad... hay tanto que hablar y que corregir de ella... Porque todo hoy en día está predefinido por esta, absolutamente todo, y lo peor es que no nos damos cuenta de ello. Es por eso por lo que no sería muy disparatado decir que vivimos en una especie de mentira, un mundo que se ha ido creando con el paso del tiempo y que nos hace aprender unos valores preestablecidos que, quién sabe si en otro mundo esos valores son realmente una broma pesada. El problema es ese, el creer que no hay otro mundo, que somos los únicos y que por ello, somos los mejores. Pues ese pensamiento es el padre de nuestra sociedad. Volviendo un poco al libro, y viendo a lo que quería llegar, también sería normal una actitud completamente contraria a la de Mattia. Es decir, ¿por qué en vez de sentirse avergonzado no podría sentirse privilegiado? Porque entonces no estamos viviendo en el planeta Tierra, y mucho menos, en una sociedad occidental, donde lo que prima es la imagen física. Una contradicción, ya que un retraso mental de físico tiene poco, pero aun así, se sigue viendo desde el punto de vista melancólico: "Pobrecilla, es tonta. La que tiene que cargar el hermano..." Pues, y sin justificar de algún modo el gesto de Mattia hacia la hermana, la que verdaderamente tiene la culpa de la desparición de esta es la sociedad. Qué fácil, ¿verdad? "En realidad los asesinos no existen, es la sociedad"- podría decirse tranquilamente... Para nada, pero en este libro se ve clara una cosa, y es que hasta la mente más privilegiada de este mundo es capaz de dejarse llevar por la sociedad y el miedo al ridículo, sobre todo, siendo pequeño. Y hasta ahí es a donde quería llegar, que nadie escapa a las garras de la sociedad. Por otra parte... ¿qué seríamos sin ella?

Y cogiendo otros caminos diferentes a comentar la sociedad, vamos con otros temas, mucho más difíciles: los sentimientos. Difíciles, únicos e intransferibles. A mi parecer, no existe un sentimiento en el mundo igual a otro. Como la huella dactilar. La cuestión es que debido a estos sentimientos, tanto Mattia como Alice, que sufren un cambio radical en un determinado momento de su vida, viven atormentados el resto de esta por los sentimientos: ya sea de culpabilidad o de... bueno, principalmente, de culpabilidad. Porque perder a una hermana es duro y marca tu vida, eso es más que cierto, pero sufrir "abusos" en el instituto, cuando eres todavía una mente sin formar y tierna, también marca tu vida. Y así se desarrolla la mayor parte del libro, un constante intercambio de sentimientos que, en realidad, nunca llegan a mostrarse ante otra persona. Así, Alice y Mattia nunca llegan a hablar claramente sobre algún tema de su vida. La razón es sencilla a mi parecer, suficientes problemas tienen en sus cabezas como para sumarle innecesariamente algún otro. Es, desde el punto de vista práctico, inútil. Y como para una mente tan inteligente como la de Mattia, ser práctico es algo esencial, el resultado es de esperar.

¿Por qué no llegan a estar juntos? ¿Qué se lo impide? ¿Por qué se lo piensan tanto? ¿Por qué no son más decididos? ¿Por qué son tan difíciles? Al tiempo que escribo estas preguntas, me río pensado que si me las hiciera a mí mismo respecto a mi vida, tampoco sabría responderlas. Ni tengo una mente privilegiada como Mattia, ni tengo un pasado difícil de recordar como Alice (y Mattia). Tengo muchas otras cosas que hacen que pueda aplicar esas preguntas a mi vida, pero que me temo nunca serán respondidas. En realidad... ¿para qué quieres responderlas? Entonces tu vida perdería un poco de la gracia que tiene.

Es crudo leer la historia (aunque hayan sido pocas las líneas dedicadas expresamente a esto) de una anoréxica, aunque más duro es saber de dónde viene el problema. Qué injusticia... Ahí es donde podemos comprobar hasta qué punto la sociedad puede influir en nosotros. Que no estamos hablando de algo ajeno a nosotros, como muchos piensan: "Bah, a mí me da igual lo que diga la gente de mí". No. Nuestra vida está fuertemente condicionada por eso, queramos o no, y soy el primero que me gustaría que no fuera así, pero qué se le va a hacer, para evitarlo tendría que ser un Robinson Crusoe como mínimo, y de momento a Robinson Crusoe sólo lo quiero en papel. También es duro leer como un muchacho puede llegar a cortarse sin dolor (físico ni psíquico) las manos. Te hace reflexionar mucho y, también te hace reflexionar sobre la "tribu urbana" (hay que ver qué poco me gusta ese nombre...) que hoy en día se denominan "emos". Es altamente peligroso mezclar la corriente de moda "emo" con un caso de estas dimensiones, pero la asociación en mi cabeza ha sido inevitable. A todos esos "emos" que hacen ver al mundo lo difícil, dura y mierda (con perdón de la palabra) que es su vida y lo valientes y machos (y hembras) que son al no tener pudor en "cortarse las venas". Amigos, el suicidio es algo muy, muy pero que muy delicado. Creo recordar la opinión de Miguel acerca del suicidio, y si no me equivoco, es muy diferente a la mía. Cerrado el paréntesis de esta moda pasajera y engañosa "emo", volvemos al problema real que plantea el libro, mucho más interesante y profundo que una moda. Moda... altamente relacionada con la sociedad, ¿no?

Centrándome un poco más en lo que el libro me ha transmitido, es como dije en el principio. Me ha transmitido tantas emociones que, siendo sincero, aún no sabría decir si el libro me ha gustado o no. No me gustan los libros que me agobien, pero... ¿todos eran agobios? Parecía que no. Parecía que había momentos de lucidez, pero que acababan siendo frustrados por una causa mayor o por una causa hundida en la sinrazón. Tampoco sabría decir a ciencia cierta si me siento identificado con el libro, que es lo que en un principio parece dada la edad de los protagonistas, pero que finalmente el libro se traslada a una edad pasada la adolescencia, edad a la cual mis amigos y yo nos estamos acercando terriblemente y sin darnos cuenta, que es lo más terrible. Pero bueno, algunas partes del libro sí que he de decir que me han recordado momentos de la infancia o momentos más que recientes, más que nada, por los sentimientos que dejaba entrever Mattia que por los hechos narrados.

El libro engancha. Bueno, con decir que me lo leí en unas pocas horas en un mismo día... Aunque también he de reconocer que, aunque me cueste trabajo arrancar, casi todos los libros con los que me atrevo suelen engancharme. Pero esta vez era un poco diferente. Había mucha incertidumbre en lo que podría ocurrir dos líneas más abajo, y no han sido pocas las veces que la vista se me ha ido unos cuantos renglones esperando algo que, en el fondo, sabías que no iba a ocurrir por la dinámica de la narración y de la historia. "No Daniel, sigue leyendo por donde ibas..." Bastantes veces me he dicho esto, y eso sí que me ha pasado en pocos libros y sin tanta frecuencia como en este. La narración es muy buena y, viniendo de un escritor "inexperto", sorprende y a la vez te fascina. Fascina que el primer libro de un escritor novel pueda hacer que al acabarlo, suspires y recapacites sobre lo leído. Bueno, eso suelo hacerlo en cada libro, pero cuando recapacito suelo hacerlo en un corto período de tiempo. Con este libro no, y si ahora me pusiera otra vez, seguiría recapacitando, porque parece mentira que pueda haber tanto contenido y tan variado en apenas trescientas páginas. Trescientas páginas que costaron sus dieciséis euros pero que, algo me decía que no iba a ser un gasto en vano. Y efectivamente, han sido unos dieciséis euros muy bien invertidos. He disfrutado con la lectura de un libro bueno y no he tenido que dejarme la vista ante la pantalla de un ordenador.

Es que... pocos libros me han hecho pensar tanto como este. Los ha habido que me han hecho llorar, que me han hecho reír, que me han dejado indiferentes y los ha habido como este. No dudaría en volver a leérmelo, y repito, no porque me haya encantado, porque después de toda esta parrafada, todavía no sé qué me transmite exactamente y si me ha gustado o no. Lo único que tengo claro ahora mismo es que lo que realmente me gusta es esta incertidumbre que ha creado en mi cabeza. Como si no tuvieran poco trabajo mis neuronas, ahora tendrán que hacer horas extra... Sí, como venía diciendo, me lo volvería a leer, pero ahora quiero dejar que sea descubierto por un hombre que tiene 72 años más de experiencia que yo. Un hombre por cuyas manos han pasado libros de lo más variopinto y que, en 5 minutos, puede regalarte cultura fascinante. Cultura que se te queda incrustada en la cabeza como ninguna otra que te puedan enseñar en el instituto. Puede que cuando él acabe leerlo y, después de la charla asegurada que tendremos entre ese hombre y yo, escriba algo sobre las conclusiones a las que él ha llegado.

23:47 de la noche, casi en el día 12 de noviembre (lástima que no pueda decir que el comentario lo he hecho en dos días), doy por concluido este comentario,que ,echando la vista arriba, me parece mentira que lo haya escrito.

Un buen libro para un buen lector.


Foto de la semana: Retrato

No. No hay retrato por el momento. No es de mi agrado el demorarme tanto en hacer la foto, pero tuve una idea y quiero, al menos, intentarla. Por eso, mañana partiré hacia Jerez con algún profesor, y de Jerez a Utrera en tren para encontrarme con mi "prima", entre comillas porque en realidad es la hija de mi primo. Las circunstancias de la vida han querido que el fin de semana que más necesito ir a Utrera esté sólo en casa y tenga que buscarme la vida con los medios posibles para ir hasta allí. Si sale un buen resultado, entenderéis por qué quise esperar hasta el fin de semana para hacer el retrato...

EDICIÓN (14 de noviembre)


Ida - Vuelta

Trescientos kilómetros y unas cinco horas de viaje. Eso es lo que cuesta llegar a Utrera usando transporte público desde Medina, cuando en coche son cien kilómetros que se hacen en apenas una hora y diez minutos. Si es que mi pueblo está comunicado con el exterior a más no poder...

Hecho ese inciso, que no es más que una introducción a lo que sería una odisea si quisiera relatarla, vamos a lo importante: la foto de la semana. Bueno, los motivos por los que fui a Utrera a buscar la foto eran varios. Es cierto que cuando Miguel dijo lo del retrato pensé rápidamente en mi prima, y eso sumado a que llevo unos meses sin verla, me hizo plantearme ir a Utrera a hacerle el reportaje fotográfico y, por encima de eso, a verla.

Las condiciones no eran favorables para hacer una buena foto. ¿Motivo principal? Pregúntenle al cambio de horario... Fue muy frustrante llegar a Utrera ya con una luz muy tenue y, sabiendo que cuando ibas a ver a la niña, la luz iba a ser más tenue aún. Qué tenue... De noche. Pero yo tenía que hacer la foto ese día, fuera como fuera, porque el día siguiente me resultaba imposible gracias al horario tan flexible del que disponía si quería volver a Medina.

Y bueno, dadas las condiciones (con luz artificial y sin flash), es difícil hacer una foto a una niña que está constantemente moviéndose sin que la foto salga, pues eso, movida. Pero algo salió...


No está muy nítida, pero era de las mejores que tenía y su sonrisa era muy natural. Claro que era natural, estaba viendo al ídolo de los niños, Bob Esponja.

Para poner el trabajo más dificultoso, era complicado plantarse frente al ordenador con unas trescientas fotos en pantalla y escoger una. Para empezar, las que tienen flash, fuera. Una pena, porque los ojos le resaltaban mucho más...



Y con esta serie de fotos me despido ya de este comentario que, por el momento, ha sido el que más trabajo me ha costado, tanto por el comentario del libro como por la foto. Y he de decir que estoy muy satisfecho con el trabajo hecho...

¡Hasta la semana que viene!

PD: Si tenéis curiosidad, ese par de ojazos tiene nombre: María.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Dos fotografías: Una puerta y un reflejo.

¡Muy buenas a todos!

Después de dos semanas, ya estoy aquí de nuevo para hablaros un poco de fotografía. Muchos diréis que por qué he tardado dos semanas, y la explicación es sencilla: había puente. Y claro, ahora podrías decir que eso da igual, que el único día que no había clase era el lunes, pero es que es ese el día en el que tengo Proyecto Integrado, la asignatura cuyo objetivo este trimestre es aprender sobre fotografía.
Aunque haya tardado en hacer el comentario, al hacer dos semanas de la última fotografía, hemos tenido que realizar esta semana dos composiciones, así que compensa la espera.

En la última clase, vimos varias fotos de cosas que podemos encontrar en una ciudad (alguna de las cuales me llamaron bastante la atención), pero de todas esas Iglesias, de esas casas, de esos monumentos… que nuestro profesor nos había enseñado, no iba ninguna de las fotografías que debíamos realizar. Una de ellas si tenía relación, ya que podíamos fotografiar Iglesias o casas no muy corrientes, pero centrándonos en sus puertas o en sus ventanas. Sí señor, la primera fotografía consistía en echar una foto a una puerta o a una ventana que te pereciera curiosa. Claro, a primera vista no parece complicado, pero debo admitir que sí lo es. Una foto de ese estilo queda sosa si no la adornas de ninguna manera o si el objeto principal de la composición no tiene unas características especiales o llamativas. Por ello, cualquier ventana o cualquier puerta no valía.

La primera fotografía que tome sobre este tema fue la siguiente:



Sería una bella fotografía si quitáramos esos cables, pero como no había manera, la rechacé.

Sabía que me iba a costar encontrar algo que me gustara fotografiar, y que lo que me gustara podía ser parecido a las composiciones de mis compañeros, así que esperé a este fin de semana, ya que he estado en Carmona, la ciudad en la que vive mi familia materna, y que a mi parecer, es preciosa. Allí, después de pasear un rato por la ciudad, encontré dos fotografías que me gustaron bastante:




Al final me decidí por la primera, ya que la torre de la iglesia le da un toque especial y hace que sea una bonita composición.

Continuemos ahora con la segunda fotografía. Para la segunda composición debíamos fijarnos en los reflejos, esas imágenes que se ven en el agua, en un cristal, en un espejo… que no hacen más que imitar lo que están viendo. Son cosas que podemos ver casi en cualquier lugar, pero no solemos fijarnos en ellas.

Pues bien, empecé eligiendo quizás la foto más típica en la que aparezca un reflejo: la foto de un espejo.



Precisamente por eso, por ser tan típica, la descarté al instante.
Otro día que ni siquiera buscaba la fotografía adecuada, casi sin quererlo, me salió la que finalmente elegí, que es la que podéis ver a continuación:



Decidí que esta era la composición adecuada porque me parecía original, ya que no mucha gente echa fotos a las ventanillas de los coches, y porque el reflejo no había sido buscado, salió por pura casualidad., pero había quedado bastante interesante ese cielo con ese chico pensativo.

Pues bien, ya sólo me queda repetir lo mismo de siempre, que espero que mis composiciones hayan sido de vuestro agrado.

¡Hasta la próxima semana!

Fotos - Puerta o ventana y reflejo

Una semana más, y en un descanso de lectura del libro La soledad de los números primos, el cual estoy terminando de leer, vuelvo para hacer el comentario de la foto de la semana. Bueno, mejor dicho, de las fotos de estas semanas, ya que la semana anterior no tuvimos clase de Proyecto Integrado por día festivo (siempre afectan a las asignaturas con menos horas...).

Bueno, uno de los temas, y en el que primeramente me centré, era fotografiar una puerta o ventana. Fácil, ¿verdad? Pues sí, fácil. Lo difícil es que te salga una foto interesante... No han sido pocos los días que he salido a la calle con la cámara a cuestas, y no sólo por Medina, sino por ciudades diferentes para intentar hacer una foto un poco más fuera de lo común. Pero aunque me hubiera llevado la cámara a Pernambuco, hubiera encontrado lo que iba buscando en un principio. Una ventana vieja. ¿Y dónde está esa ventana? Justo enfrente de mi balcón. No fueron pocos los intentos de fotografiarla y de encontrar el ángulo y momento justos del día.



Jugué con las sombras y los puntos de vista: desde el cuarto de arriba, desde el salón, desde un lateral de la calle, desde otro... y finalmente, me decanté por esta, la cual procedí al retoque (aunque, todo hay que decirlo, no la modifiqué mucho):

Lo de enmarcarla... no sé, lo vi en algunas fotos de mis compañeros y pensé que haría un buen contraste dado el blanco predominante de la foto.

Y hecha la foto de la ventana, esta vez hay que currárselo un poco más para conseguir el reflejo. Bueno, en cierto modo, tampoco es tan difícil, pero yo no quería hacer la foto al espejo de la calle o a un coche el cual el dueño ha dejado tan limpio como los chorros del oro y en un gesto de aprobación a tal limpieza tome una foto aprovechando el reflejo despampanante que proporciona el coche. Habría que preguntarle a la mujer del dueño de ese coche tan límpido si se esmera tanto en dejar el aseo de su casa o la cocina tan relucientes. ¡Pero bueno! ¡A qué viene este inciso! Sigamos con lo importante.

Como yo quería una foto un poco más especial, tuve que esforzarme un poco más, y gracias a eso, tuve mis grandes decepciones cuando al acabar la jornada en la que había llevado la cámara colgada al cuello todo el tiempo, no había conseguido una imagen que me llenara. Y como viene siendo habitual en esto de la fotografía, en uno de esos momentos en los que harto de no encontrar la foto adecuada me dirigí al balcón a observar la bahía (que ahora que sabes que te llevarás años sin observarla de esa manera, la aprecias un poco más...), hice fotos. ¿De reflejos? No. Puestas de sol. Tengo el ordenador lleno de fotos de puestas de Sol, pero cada una de ellas me parece un tanto diferente a la del día anterior, ya sea por la luz, las nubes, el mar... Y en este momento de deleitarme con tales vistas, vi el reflejo. Era una foto más de la puesta de Sol, pero esta vez, reflejada en el cristal del balcón. Y no sólo eso era lo interesante. Las líneas del balcón creaban en la fotografía un cierto interés que, sumado al color anaranjado que le proporciona la puesta de Sol, hacían una fotografía interesante. He aquí el resultado:

Para esta foto sólo hice dos tomas, ya que la puesta de Sol tiene eso de que es fugaz, y un segundo antes no es lo mismo que un segundo después. Y como hice tantas fotos de puestas de Sol, voy a subir algunas aquí, que tengo ganas.


Y con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho. Espero acabar el libro antes de cenar, que se plantea interesante...

¡Un saludo!

PD: Carmen... esta vez lo dejo pasar, la próxima me vengaré de usted.

Reflejo y puerta o ventana

¡Hola de nuevo a todos!


Como una semana más me dispongo a subir mi foto de la semana, que en este caso son dos por el tema del puente de la semana pasada.



Miguel nos explicó que teníamos que hacer dos fotos: en la primera tenía que aparecer una ventana o una puerta, y en la segunda foto debería aparecer el objeto reflejado en alguna superficie como agua, unas gafas de sol...etc.


Pues bien, para la primera foto, he tenido que hacer una selección ya que le eché fotos a unas cuantas puertas y ventanas. La primera la eché el viernes pasado cuando fui a pasar la tarde a Chiclana con mis amigos. Se la eché a una ventana que me llamó la atención por su color y su forma. Después de retocarla quedó así:



Después decidí echarle otra foto a una ventana antigua ya que Miguel nos dijo que prefería las fotos con puertas o ventanas antiguas. La foto que me quedó fue esta:





Y como no me convencía decidí buscar una puerta, y encontré dos en el patio de las casa de mi abuela. La primera quedó así:




Y la segunda,que es la que escogí para Flickr, quedó así:






La foto del reflejo me resultó más fácil por un lado y más difícil por otro. Me resultó más difícil porque no sabía a qué echarle la foto y más fácil porque me costó menos trabajo decidirme entre cuál de las dos subir a Flickr. La primera es el reflejo del saloncito de una casa en la puerta de la cocina. No escogí esta porque me chocaba ver el pomo de la puerta y no se lo podía quitar. Además lo que reflejaba no era algo muy bonito ni interesante. Me quedó así:





Y la última que es la que escogí, la eché en mi campo, en un barreño que se había llenado con agua de lluvia.Me pareció más bonita porque se reflejaba una flor rosa muy bonita.Tras retocarla un poco me quedó de la siguiente manera:







Bueno espero que os hayan gustado mis fotos yo,por lo menos, lo he intentado.

Un saludo y hasta la próxima.

Estefanía

Reflejos y puertas o ventanas.

Muy buenas.
Tras esta semana doble, digo doble por que hace dos semanas que no aparecemos por el blog, teníamos que hacer dos fotos, claro está, una por semana.
La primera se trataba de una foto a una puerta o una ventana, ¿qué fácil no?, pues ¡no!, no es nada fácil hacerle una foto a una ventana, ya que para empezar mi preciosa casa puerta no podría ser la que fotografiase, entonces a buscar...
Y como siempre cámara en mano fuese donde fuese, y mientras iba caminando por la avenida del polígono de Chiclana de la Frontera con mis amigos, cada dos pasos había una puerta, y cada tres una ventana. Vale perfecto, tenemos las dos cosas, ¿ahora cuál elegimos? pues esa es otra, que dónde tienes tanto dónde elegir pues no sabes a que hacerle la foto, realmente. Pues nada, a cada paso una foto, que remedio, y después ver en casa cual era la mas apropiada.
Y claro haces fotos, y de primera vista pues no quedan del todo bien, quizás por la luz, o por la posición, o por lo lejos o cerca que estemos del objeto a fotografiar.
Y de entre estas, preferí elegir esta última, y después de retocarla quedó así:
PD: aunque la foto que está en flickr, está retocada desde flickr con el picnik y está derecha, dejo aquí el enlace.

La segunda foto, a mi parecer es mucho mas difícil, se trata de una foto a un reflejo, si, parece fácil, un reflejo, pero no quiere decir que la foto a un reflejo sea bonita, ya que es difícil hacer este tipo de foto y que quede medianamente bien. Después de varios intentos salió esto:
PD: Daniel no me mates al ver esta foto aquí.

Pero igualmente no me convencían, y después de dos semanas pensando y sin parar d asomarme a la ventana y mirar cosas que se reflejaban, vi el espejo que hay en la esquina de la calle, para ver desde la calle de arriba si viene algún coche. Vale sería una buena foto a no ser por que ya uno de mis compañeros ha subido una foto así a Flickr.
Y después de llevarme toda la mañana estudiando historia del arte, me da por mirar a la derecha y ver un reflejo, sí, en la tele, y no lo pensé dos veces, busqué la cámara y... FOTO!

Realmente no es una buena foto a mi parecer, ya que la luz no me acompañaba del todo y no me ha dado nitidez y tampoco tenía mucho más tiempo, pero me parece original. Mi habitación sale en la tele.
Un beso y hasta la próxima semana.

viernes, 5 de noviembre de 2010


Para comenzar que menos que un saludito ,esta semana la foto que debíamos subir , bueno eran dos fotos ya que teníamos dos semanas para hacerlas y luego subirlas , bueno al tema que vamos , esta semana la foto trata de temas que podemos encontrar en la cuidad o en el campo , en concreto , una foto debía ser de una puerta o ventana y la puerta de un reflejo . Este tema es mas sencillo que el de la semana pasada puesto que en el lugar donde vivo , Medina Sidonia auí os dejo el enlace por si hay algún curioso http://www.turismomedinasidonia.com/
, un pueblo muy bonito , eso no quiere decir que sea el más bonito del mundo y con mucha variedad de cosas y antiguedades , hay puertas y ventanas preciosas , y quien dice Medina dice los alrededores también, la otra foto había que echarla sobre un reflejo , lo más facil seria echarla sobre un charco , yo en cambio he tirado de mi astucia o de no haber la foto a tiempo , y la he echo sobre una cuchara de aluminio brillante que reflejaba un grifo , bueno aquí los links de la puerta primero y del grifo , hay que decir que no son bonitos ni la puerta ni el grifo , pero la fotografía en sí lo es , ya sabeis , una foto buena no debe ser de algo bonito.






Bueno nos vemos